De unos ovillos de lana a una marca que genera oportunidades
Geovanna vive junto a su madre, quien además de ser su compañera y principal apoyo, se ha convertido en una parte importante del crecimiento de su emprendimiento. Egresada de la carrera de Comunicación Social, Geovanna continúa proyectándose profesionalmente mientras construye, a través de su emprendimiento, una oportunidad de independencia económica y desarrollo personal.
Natty Pets nació de una actividad que comenzó como una práctica personal: tejer prendas para sus propios perros. Al principio, solo contaba con unos pocos ovillos de lana que le regaló su madre. Poco a poco, sus familiares comenzaron a interesarse por sus productos y la animaron a ofrecerlos a otras personas. Aunque al inicio tuvo que enfrentar la timidez y el miedo de no saber si sus prendas serían aceptadas, decidió dar el primer paso y publicar sus productos en redes sociales.
Así, lo que comenzó con unos ovillos de lana fue creciendo. Primero fueron prendas tejidas a mano; luego llegaron las prendas confeccionadas a máquina, como poleras y ropa de invierno. Con perseverancia, aprendizaje y el apoyo de quienes confiaron en su trabajo, Natty Pets fue ampliando su producción y llegando a clientes de diferentes departamentos del país.
Hoy, el emprendimiento se ha convertido en una actividad productiva que genera oportunidades para otras personas. Geovanna trabaja junto a familiares y colaboradoras que participan en la elaboración de las prendas, y en momentos de mayor demanda incorpora a más personas para cumplir con los pedidos. Su sueño es seguir creciendo y generar más empleos a medida que la marca se consolide.
Para responder a la creciente demanda de tiendas de mascotas en distintas ciudades del país, Geovanna necesita una máquina recta industrial, equipamiento que le permitirá lograr costuras más precisas, aumentar su producción y generar empleo para más personas.
| “De un ovillo hemos comenzado y ahora se ha convertido en máquinas, en más telas y en más empleos.”— -Geovanna Álvarez |
Con esta máquina, Geovanna podrá abastecer a más tiendas de mascotas y dar un salto que ya conoce de cerca: hoy su emprendimiento da trabajo a varias personas de su familia y de su entorno. Con mayor capacidad de producción, esas colaboraciones eventuales podrían convertirse en empleos más estables, y abrirían espacio para sumar a más personas de su entorno. Cada máquina nueva no solo produce más prendas: también sostiene más hogares.
Ese mismo espíritu solidario se refleja cada año, cuando Geovanna y su equipo reparten cientos de platos de comida a perros en situación de calle, una práctica que busca duplicar a medida que Natty Pets crece.
Geovanna no busca que le resuelvan la vida: busca un empujón para que su esfuerzo rinda más. Si no recibe este apoyo, seguirá trabajando, pero su crecimiento será más lento y más vulnerable a las crisis. Con este apoyo, puede pasar de “sobrevivir” a “consolidar” una marca que ya demostró que funciona y que hoy genera oportunidades para varias personas.
Tu donación no es solo maquinaria: es más empleo para las personas que confían en Geovanna y más oportunidades para una marca boliviana que ya empieza a cruzar fronteras departamentales.
Dona ahora y ayuda a Geovanna a consolidar Natty Pets.